
En Guasave y Los Mochis, mujeres de colectivas feministas instalaron altares conmemorativos para honrar la memoria de las víctimas y visibilizar la violencia feminicida que persiste en la entidad.
Una vela por cada mujer asesinada por razones de género. Ese fue el significado de los altares que colectivas feministas de la zona norte de Sinaloa instalaron en los municipios de Guasave y Ahome, como un acto de memoria, reconocimiento y exigencia de justicia para las víctimas de feminicidio.


A través de estos espacios conmemorativos, las mujeres encendieron veladoras en representación de cada víctima, recordando que detrás de las cifras oficiales existen vidas interrumpidas, familias que enfrentan la pérdida y casos que continúan marcados por la exigencia de justicia.
En Los Mochis, las colectivas también realizaron un altar para honrar a las mujeres víctimas de feminicidio, sumándose a estas expresiones de memoria colectiva que buscan mantener presentes sus historias y evitar que sus nombres se pierdan entre los registros estadísticos.


La colocación de una vela por cada feminicidio representa también una forma de dimensionar la violencia que atraviesa a Sinaloa: cada luz corresponde a una mujer cuya vida fue arrebatada y cuya ausencia permanece en su familia y comunidad.
Con estos actos, las colectivas feministas mantienen vigente la exigencia de investigaciones con perspectiva de género, acceso a la justicia para las víctimas indirectas y acciones institucionales efectivas para prevenir que más mujeres sean asesinadas.







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