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Claudia Quintero ‘La Comandanta’ luchadora por los derechos de los pueblos originarios

Claudia Susana Quintero Sandoval, mejor conocida como La Comandanta, se ha convertido en un referente de la lucha por los derechos de los pueblos originarios en el norte de Sinaloa. Su nombre resuena con fuerza dentro del colectivo “Aquí No”, integrado por habitantes de Topolobampo y comunidades indígenas que, desde hace casi una década, se oponen a la instalación de una planta de amoníaco promovida por una empresa extranjera en la bahía.

La suya no ha sido una lucha sencilla. Claudia es mujer, madre, trabajadora y estudiante, y aun así no ha dejado de exigir justicia ni de defender el derecho de las comunidades indígenas a conservar su territorio, su seguridad y su forma de vida.

Claudia Susana pertenece a la comunidad indígena Mayo Yoreme de Ohuira. Es licenciada en Trabajo Social, labora en una escuela de educación especial en Topolobampo y actualmente cursa la Licenciatura en Educación en Atención a la Diversidad en la ENEES. Además, forma parte de la primera generación latinoamericana de la Escuela Internacional Transnacional de Derechos de los Migrantes y de Comunidades Indígenas.

Una lucha que despertó conciencias

Desde hace casi cinco años, Claudia comenzó a levantar la voz junto a otros integrantes de comunidades originarias, de la mano de Felipe Montaño, gobernador tradicional indígena; Melina Maldonado, promotora ambiental de la comunidad de Lázaro Cárdenas, e Irene Díaz, de la comunidad de Paredones, quien trabaja de manera directa con pescadores de la región.

Claudia relata que, aunque el primer amparo en contra de la planta de amoníaco se presentó en 2014, muchas comunidades indígenas desconocían completamente el tema. Fue hasta 2018 cuando la información comenzó a difundirse de manera más amplia.

¿Se podría decir que, a la mitad de la lucha, todavía las comunidades desconocían sobre el tema?

“Sí, desconocíamos porque nosotros, las comunidades, tenemos un gobernador tradicional indígena. Ese gobernador se supone que es nuestro gestor ante gobierno del estado… cuando las comunidades originarias dependen de que el gobernador tradicional es quien baja la información, es mucho más fácil amedrentar o comprar al gobernador, y que no te diga nada, y las comunidades indígenas sigan inertes ante esa información”.

“A las comunidades originarias les tocaron lo más palpable que tienen para el sustento, para subsistir… les tocaron esa parte y despertaron”.

Fue gracias al acompañamiento de asociaciones ambientales que las comunidades comenzaron a informarse sobre el Convenio 169 de la OIT, el derecho consuetudinario, el derecho a la libre determinación, el derecho al territorio y el significado de habitar una zona Ramsar.

¿Muchos de ellos son pescadores?

“Sí, Lázaro Cárdenas es netamente pescador, Paredones, toda la temporada hay, sino, hay recolección de almeja, pescado, lisa, la pesca de la jaiba y la zafra del camarón”.

“Esa parte del sustento que la bahía les da a las familias, fue parte primordial de lo que hizo que los pescadores renacieran, de que el Yoreme defendiera. Porque no te afecta solo a ti, afecta a toda tu familia, porque el Yoreme o el pescador al momento de subirse a una panga, no va solo, a cargo va su familia. Ahí atrás de él, en sus espaldas, en una panga lleva todo el sustento de su familia”.

“¿Entonces qué le quitas? Le vas a quitar su vida, su cosmogonía, su manera de subsistir”.

La respuesta de la naturaleza

Como respuesta simbólica a la lucha, Claudia describe cómo la bahía misma parece hablarles desde la naturaleza.

“Este año, parece que la bahía te dijo ¡Hey, voltéame a ver! ¡Defiéndeme!, porque en todos los años que yo recuerdo, desde que estaba chica, yo nunca había visto que tuvieran que cocer el camarón y secarlo para que no se echara a perder, y lo están exportando y se lo están llevando a Nayarit y a diferentes partes de la República, es como si la bahía dijera ¡Gracias!”.

“Mi bahía encantada, nos ha dado mucho”, finalizó.

¿Cómo ves y sientes la lucha?

¿Cómo han sentido las comunidades indígenas las traiciones por sus propios hermanos?

“Sobornar, aceptar, ceder, todo ha pasado, porque cada uno tenía sus intereses o sus razones. Lo hemos sentido como una traición, nos hemos sentido traicionados por nuestros mismos hermanos, sin embargo, siguen siendo nuestros hermanos”.

¿Cómo decir “sigo adelante” a pesar de que tienen todo un país encima?

“Ha sido muy difícil, hay veces que sí tienes ganas de claudicar, el ver las declaraciones tan tendenciosas que se dan todos los niveles de gobierno”.

“El Presidente, Andrés Manuel López Obrador ha dicho que no queremos el desarrollo, que somos pseudo indígenas, pseudo ecologistas, y que estamos atentando en contra de la sustentabilidad del campo mexicano… creo que esa parte ha sido mucho más difícil de discernir entre nosotros”.

“Sobre todo, porque las comunidades indígenas han luchado por sus derechos toda la vida…”.

“¿Por qué no nos dejan ahora decidir? ¿Por qué no nos hacen sujeto de derecho? ¿Por qué tenemos que sufrir una injusticia para que haya justicia?”.

“Tenemos más de 500 años en el yugo, entonces nos llaman pseudo indígenas porque estamos estigmatizados, donde dicen que el indígena es el que no se va a defender…”.

¿Cómo ha cambiado Claudia en los últimos cinco años?

“No es la misma, mi manera de ver la vida ha cambiado, que cuando yo me sentí amenazada directamente, cambió tanto mi percepción de ver la vida, de que mi vida se puede ir de un momento a otro cambió tanto mi manera de expresarme, mi amor, mi cariño, mi afecto, de que no quiero callarme nada. Yo como mujer, ha cambiado mi percepción de verme, el verme al espejo y decir que soy capaz de hacer muchas cosas”.

“Me mata la injusticia, el que nos quieran ver la cara… porque las comunidades que somos directamente afectadas no dimos nuestro consentimiento, el territorio es nuestro, los dueños de la bahía somos nosotros, a quienes les va a cambiar nuestra cultura, sino tenemos bahía, nuestra cultura se va acabar”.

“¿A dónde nos vamos a ir? ¿A dónde vamos a migrar? ¿Dónde van a estar nuestros territorios? ¿Dónde van a estar nuestras culturas y nuestros ancestros?”.

“Se acaba la bahía y ¿qué vamos a hacer? ¿Qué va a hacer Lázaro Cárdenas? Si totalmente depende del mar”.

¿Ustedes buscan una reubicación?

“Nosotros no nos oponemos al progreso, no estamos en contra del progreso, nosotros queremos una reubicación… Nosotros no vamos a claudicar, así nos cueste la vida, no vamos a claudicar, porque así si me tumban a mí, a Felipe, van a salir otros, porque a un lado mío está otro y otra, una cadena”.

¿Cómo has lidiado con las intimidaciones y las amenazas?

“¿Cómo he lidiado? Llorando, porque no te puedo decir que no lloro, a veces hasta se siente uno que está fuera de contexto, porque miras las cosas muy diferentes… a lo mejor si miras una moto allá, la moto no tiene nada que ver conmigo pero yo la estoy mirando, puedes sentir hasta paranoia. Pero es parte de ir asumiendo que llegaste a este punto”.

El charco

“Yo podré darle a lo mejor una educación a mis hijos, pero yo no sé qué futuro les espera, y yo no sé si el charco sea el único sustento que vayan a tener, y por eso estoy cuidando el charco, porque estoy mirando como mamá que ese charco le va a dar un sustento a mis hijos, que si tienen hambre y no hubo qué comer, van a ir y se van a meter al lodo y van a sacar almejas porque eso les he enseñado”.

“Hay días que no hay qué comer ¿y qué haces? Vas y tiras el chinchorro. Y si no te defiendes, ni tirando el chinchorro te vas a matar el hambre”.

“Y si para mí es difícil, yo tengo empatía con los demás, y pienso ¿y aquel pescador que depende totalmente de ese charco? ¿Qué va a hacer?”.

De esta manera, Claudia ha defendido los derechos de los pueblos originarios, con pancarta en mano, manifestándose frente a frente con el gobernador de Sinaloa y el presidente municipal de Ahome.

Una mujer dedicada y aguerrida que, tras años de lucha, sigue en pie. Como ella misma lo expresa, su causa es la defensa de la soberanía de su pueblo, tal como lo dice el Himno Nacional Mexicano:

“Mas si osare un extraño enemigo
Profanar con su planta tu suelo,
Piensa ¡oh Patria querida! que el cielo
Un soldado en cada hijo te dio.”